martes, 30 de noviembre de 2010

Ahora, que resulta que el gobierno de EEUU ha reconocido algunas de las publicaciones de wilileaks como ciertas (le quita hierrro al asunto llamándole chismes) a mi me da por pensar. No confundamos términos construidos por los agentes de poder y voceros de corporativismos como prisa. No se trata ya de teorías de la conspiración de las que tan poco me fío (las crean los mismos voceros). Ya son "chismes". Preocupante. Los que leíamos a Noam Chomsky no nos extrañaba algunas cosas que pasan en el mundo.
Ahora resulta que el embajador de EEUU presionó al tribunal supremo para que el juez Garzón no tomara el caso de Guantánamo. Resulta que el juez Garzón es una espina para las injusticias de los corporativismos que gestionan el mundo. Ya el juez Garzón ha sido expulsado. Nos puede dar por pensar, incluso, que el Presidente del tribunal supremo, el de la misa diaria (por lo visto en el sistema de justicia español no hay suficiente trabajo), esté en nómina de la CIA. Pero esto se parece demasiado a una teoría de la conspiración. Más para los que creemos en la subjetividad del mundo de las relaciones y las ideas. Lo podríamos considerar como una hipótesis que habría que corroborar (alguien tendría huevos de investigarlo). Máxime si los resultados no fueran concluyentes ya que se trata de una ciencia tan poco rigurosa como la legislación o la sociología. Dejemóslo en que se trata de una confluencia de intereses entre los actores de este mundo oscuro de poder tan conservador. A los corporativismo Estadounidenses le viene bien que Guantánamo no sea investigado. A los neofascistas nuestros le viene bien que no sea investigado ningún campo de concentración pos guerra civil y ningún juicio sumarísimo. A ver dónde acaba todo esto.